El Tribunal Constitucional de España, máxima instancia judicial del país, dictaminó ayer que la orden de cuarentena impuesta el año pasado por el Gobierno de aquel país por la pandemia de coronavirus fue "inconstitucional".
El fallo, que responde a una demanda presentada por el partido ultraderechista Vox, fue dividido: seis magistrados votaron a favor y cinco en contra de declarar la inconstitucionalidad de la medida.
El Tribunal sostiene que las limitaciones a la circulación violaban derechos básicos de los ciudadanos y, por lo tanto, el estado de emergencia era insuficiente para darles respaldo constitucional, según informó la televisora estatal TVE
El gobierno de Pedro Sánchez había declarado el estado de emergencia el 14 de marzo de 2020, permitiendo a la población salir a la calle solo para hacer compras básicas o realizar actividades esenciales.
La sentencia llegó en medio de un repunte de los contagios asociado a la variante Delta y justo cuando algunas regiones vuelven a anunciar nuevas restricciones.
Cataluña, uno de los epicentros de la escalada, pedirá autorización a la Justicia para restaurar el toque de queda nocturno en Barcelona y las localidades más afectadas, siguiendo el ejemplo de la vecina Comunidad Valenciana, que ya obtuvo el visto bueno. De conseguirlo, Cataluña aceleraría así la marcha atrás iniciada la semana pasada, cuando decretó el cierre de los locales de ocio nocturno en los espacios interiores por al menos 15 días, alarmada por la explosión de contagios.
Mientras tanto, los tribunales de las islas Canarias denegaron medidas similares promovidas por las autoridades locales.
"Los datos son más que pésimos, son francamente muy, muy malos", alertó el lunes el responsable regional de Salud de Cataluña, Josep Maria Argimon, durante una conferencia de prensa en la que se anunció el cierre de todas las actividades desde las 0.30.
Con una incidencia acumulada de 3.311,46 casos por cada 100.000 habitantes en catorce días entre los jóvenes de 20 a 29 años, Cataluña lidera el rebrote en la península, cuando la media nacional para todas las edades es de 436,75 casos.
En las últimas tres semanas, la región de 7,7 millones de habitantes, registró más de 100.000 casos positivos, de los 800.000 que acumula desde el comienzo de la pandemia, según La Vanguardia.
En ese contexto, municipios como el de Barcelona reclaman auxilio desde hace días para controlar el acceso a playas y parques, puntos de concentración de las reuniones de jóvenes desde que a principios de mayo se levantó el toque de queda.
La mayor preocupación ahora es gestionar el repunte en pleno período de vacaciones del personal sanitario y tras la relajación de las medidas, como la del uso del tapabocas, que no es obligatorio desde el 26 de junio en los lugares abiertos.